Los alimentos pueden ser tus medicamentos
Cebolla
Ayuda en bronquitis, asma, colesterol y diabetes.
Ajo
Ayuda a proteger el corazón, mejorar la circulación, prevenir el cáncer, desinflamar y elevar las defensas.
Limón
Ayuda a limpiar la sangre, hígado y riñones.
Sábila
Ayuda a cicatrizar, regenerar, desinflamar, depurar, desintoxicar y mejorar la digestión.
Miel de Abeja
Ayuda a elevar las defensas, aportar energía, desinflamar, regenerar, cicatrizar, mejorar digestión y dormir bien.
Rábano y sus hojas
Ayuda a descongestionar el hígado y vaciamiento de la vesícula biliar, ablandar mucosidad bronquial, prevenir el cáncer, mejorar la digestión y la circulación.
Jengibre
Ayuda a mejorar la digestión, elevar las defensas, combatir la obesidad, osteoartritis, colesterol y prevenir el cáncer.
Perejil
Ayuda a elevar las defensas, mejorar los huesos, prevenir cáncer, anemia, limpiar riñones, digestión, diabetes, hipertensión, bajar de peso.
Precauciones
Pero por la misma razón que puedes utilizar los alimentos como medicamentos, también debes saber que pueden tener contraindicaciones para ciertas personas o en dosis altas. Ya que contienen sustancias medicinales en sus componentes.
Por ejemplo:
- El jengibre tiene una sustancia que puede causar complicaciones con los medicamentos para la presión arterial o para la diabetes (especialmente la insulina).
- El rábano puede interferir con medicamentos para la tiroides.
- El ajo y el limón hacen la sangre más fluida, por lo que si además se toman anticoagulantes, el efecto puede ser excesivo.
- El perejil no se recomienda para embarazadas, personas con piedras en los riñones o insuficiencia renal.
